Tomate de industria

Hablemos del oro rojo, el tomate, una hortaliza indispensable en la dieta mediterránea y en cualquier despensa.

Fase 1 – Preparación de la planta

El tomate de Industria comienza de una semilla que se pone en unas bandejas sobre últimos de febrero primeros de marzo.

Estas bandejas se ponen en unos invernaderos perfectamente aclimatados y preparados para el crecimiento de la planta

Cuenta con aproximadamente un mes de crecimiento hasta que se hace una planta apropiada para ser trasplantada al campo, una vez allí comienza su proceso de crecimiento.

Fase 2 – Crecimiento y floración

Cuando el tomate ha sido trasplantado de la bandeja al campo, empieza una de las fases más bonitas y a la vez difíciles del tomate, pues es en este plazo de tiempo cuando depende de cómo va a ser la cosecha.

Ahí es donde tenemos el mayor riesgo de contraer enfermedades, plagas de insectos, golpes de calor, riegos inadecuados, y aún haciendo todo lo que creemos más correcto siempre hay cosas que se escapan de nuestras manos.

Es en esta fase cuando la tomatera crece, echa flores y después el deseado fruto, el tomate. Es aquí donde deben de entrar las manos más experimentadas para intentar que el tomate sea de la mayor calidad posible.

Fase 3 – La cosecha

Entramos en la fase, para mí, más importante, estresante, de tensión, de nervios, etc. Si quisiéramos compararlo con un partido de fútbol diríamos que estamos entrando en los últimos minutos de juego.

También he de decir que es la parte más gratificante, cuando ves que tus tomates entran en la fábrica para ser procesados y convertidos en productos como zumo de tomate, salsa de pizza, concentrado para ketchup, para tomate frito, para mermelada, etc.

La cosecha suele durar unos 50 días, 50 días en los que no hay festivos, ni domingos por la tarde, ni ferias de pueblo, solo tomates, muchos tomates.

Hoy en día el tomate es recolectado por cosechadoras perfectamente equipadas para separar el tomate de la tomatera, separar las piedras, los verdes de los rojos y dejar pasar solo lo que realmente se utiliza.

De la cosechadora se cargan a una plataforma que tiene instalados unas bañeras y de ahí a la fábrica.

Todavía recuerdo el primer día que mi abuelo vio una cosechadora de tomates con láser, y veía como ese trasto, así lo llamaba él, solo dejaba pasar los tomates rojos.
Su cara era indescriptible. Me contaba que ellos en su época los cogían a mano, y que si le hubieran contado como se iban a recolectar 20 años más tarde, no se lo hubiese creído.
Benditos abuelos.

Espero haber contribuido con estas breves líneas a que se tenga algo más de conocimiento sobre el tomate de Industria. Aunque es un campo (como cualquier otro campo agrícola) donde siempre se está aprendiendo.

Juan Fernando Gil Santiago
Agricultor
Santa Amalia (Badajoz)

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